"En el límite de la tierra de los hombres, erguido en la cumbre que embrujó sus noches, el joven alpinista yergue su cuerpo y su corazón, su alma y sus sueños.
Una región de nieve y rocas se extiende ante él hasta perderse de vista, en medio del silencio y el misterio infinito."
Gaston Rébuffat

1 de diciembre de 2013

EL GRAN BLANCO

No se trata de un documental de National Geographic sobre tiburones, ni de un reportaje de Documentos TV sobre narcotráfico. Sencillamente es la llegada de nuestra particular droga invernal, la nieve.

Para muchos la llegada de la nieve supone un cambio importante. Más allá del inicio de la temporada de esquí, supone un atisbo de esperanza, de que, pese a todo lo malo y los problemas que tenemos, la vida sigue su curso, avanza. Cambiamos de estación. El decorado es completamente distinto y quizá sea la pureza del blanco la que avive nuestro interior y nos haga ver que todo sigue su curso.

Mes de Noviembre; tiempo de descanso laboral, de ponerse a tono con la deportiva, de hacer planes para el invierno y de pensar en la que se avecina con ansia y nerviosismo. Este año va a ser benévolo con nuestros nervios y mucho antes de que llegue Diciembre con el invierno oficial, vamos a tener nuestras montañas cubiertas de ese esperado manto blanco.


El invierno se cuela en el otoño
Kako y yo ya nos habíamos estrenado en hacía una semana en Fuentes de Invierno. Un día con poca visibilidad y nieve perfecta. Suficiente para probar las piernas y quitarse la tontería. Quedamos sorprendidos de la cantidad de nieve caída... No rozamos ni una piedra.

Sillas de Entresierras completamente heladas
Al igual que cada invierno hay nuevos proyectos, no pueden faltar ciertas visitas obligas. Es el caso del Picu Boru. Situado justo encima de Sotres, cierra el Macizo Oriental de Los Picos por el norte y tiene uno de los mejores descensos con esquís de nuestras montañas.

Sotres con Brañiella y el Boru como telón de fondo
Este año no iba a ser menos. Hablo con Chamoso y como no podía ser de otra manera, se apunta al plan. El Boru y la pala de Brañiella, son su particular descenso de cada día, siempre que tiene libre. Sale de casa con las tablas puestas y se las vuelve a quitar en el felpudo. Tanto es así, que a este lugar lo llamamos "Cuesta Chamoso".

Sin prisa, a eso de las 10:30 nos ponemos los tres a foquear por los prados de Sotres. La mañana se ha encapotado un poco, lo que nos hace temer que la nieve se encostre. Ayer era polvo de primerísima calidad y hoy ya es otra cosa. Habrá que bregar con lo que haya, que como dicen, no hay mala nieve si no...

Foqueando con Pandébano al fondo
Avanzamos sin prisa aprovechando la huella que Chamoso y Fer dejaron hace tres días. A ratos se pierde ya que ha venteado y se ha cubierto parcialmente. Vamos parando, comentando lo prometedor del invernó, lo que ha nevado, contando chistes y diciendo pijadas... Las risas nunca deben faltar!
En poco tiempo llegamos al collado que está justo bajo la pala de Brañiella. El Macizo Central aparece espectacular, con nubes lenticulares a modo de boina, lo que indica vientos fuertes en altura.
Promete ser un día de luces espectaculares y me he olvidado la cámara, así que me voy apañando con el teléfono.
Fresnidiello, Cabeza Las Moñas, Las Moñetas...
Seguimos subiendo por esta pala que ya nos hace babear pensando en el descenso. Como suponíamos, la nieve se ha encostrado un poco y debido al viendo que sopla a ratos, está muy cambiante. Eso sí, esto ayuda a que el riesgo de aludes haya disminuido y sea bajo. 

Kako y Chamoso.

El placer de foquear
Hace cuatro días Fer hizo un corte en el collado y a 40 centímetros apareció una capa débil de nieve granudada. Ahora se ha encostrado y asentado algo, pero así todo hay que prestar atención a las orientaciones ya que hoy sopla viento bastante fuerte del Este a partir de los 1700m.

Nosotros seguimos hasta culminar la pala y llegamos a Los Llanos de Brañiella.

La costra se aprecia en la huella


El viento en las cumbres es evidente

Seguimos hasta Las Cruces y justo debajo nos quitamos las pieles y nos decantamos por bajar. Nos espera una bajada increíble y el ansia gana la partida.
El viento es fuerte y la sensación térmica bastante fría. 

Bajamos Brañiella con una nieve mejor de lo que parecía en un principio, bastante cambiante pero aún muy esquiable. La fina costra que se ha formado no nos priva de disfrutar y esquiar con técnica y control. Esta bajada tiene la pendiente perfecta, mantenida y con unas dimensiones enormes para que cada uno trace su huella a su gusto.
Kako baja en telemark demostrando un gran dominio.

Extraña imagen doble sacada con el teléfono
"La Pala". Sotres al fondo
Ya en el bosque, más protegido del viento, la nieve mejora y gritos de emoción salen de cada uno. Llegamos a Sotres con una sonrisa difícil que quitar. 
Arriba sigue soplando el viento, dibujando formas con las nubes y regalándonos imágenes preciosas.

Las nubes y el viento juegan sobre el Macizo Central
Ha sido la primera al Boru y seguro que no será la última. El invierno ya está aquí. Lo esperábamos impacientes. Ahora solo queda disfrutarlo y compartirlo, con el respeto y la prudencia que se merece.

21 de noviembre de 2013

FIN DE OTRA TEMPORADA



Como cada año por estas fechas, empieza un cambio que no deja a nadie indiferente. Sea cual sea nuestra profesión o nuestro hobbie, a todos nos afecta de una u otra manera.
Como cada año llega esa fecha en la que, casi sin darnos cuenta, los días comienzan a menguar de manera significativa. El sol ya no viaja tan alto, empieza a hacerlo de forma más sesgada, al igual que su calor, el cual ya no sofoca y se convierte en algo enormemente agradable. 
Llega el cambio de hora y sentimos que nos roban sesenta minutos de día. Sin acabar de entenderlo del todo empezamos a adaptarnos poco a poco. Para muchos su día a día laboral apenas cambia. Para nosotros, los guías de montaña, supone un cúmulo de detalles nuevos: cambios de logística en los horarios, ciertas ascensiones y escaladas se hacen ya demasiado largas... Algunas cosas como la chaqueta de fibra y la frontal, gorro y guantes ya no pueden faltar en la mochila, sería un olvido que pagaríamos caro. A partir de ahora, muchos días sustituiremos la cantimplora por un buen termo cargado con té caliente. 

La luz en esta época es, sin ninguna duda, mi favorita del año. Los relieves se dibujan a la perfección incluso en las horas centrales del día, las sombras se alargan y estilizan, y los tonos amarillos y ocres del otoño se mezclan con el verde, dominando el paisaje.


Otoño en El Sueve

El viento hace también acto de presencia. Viene para quedarse una temporada. 
Todo esto hace que también los días de lluvia sean diferentes a los del resto del año. Es una lluvia distinta, cae con más fuerza, es más molesta, más fría... Huele a nieve!
Es el momento que todos nosotros estábamos esperando, aunque a veces se nos olvide.


Primeras nieves sobre el Neverón de Urriellu

La temporada estival se está acabando y en cierta manera lo necesitábamos. Un poco de descanso de tanto sube y baja, de tensión (y no solo en la cuerda), de madrugones indecentes, nos vendrá bien.


Cresta Cabrones-Torrecerredo

Ha sido una buena temporada, con unas condiciones meteorológicas muy favorables para nuestro oficio. Apenas ha llovido en todo el verano. Los Picos nos han respetado, han ocurrido muy pocos accidentes y nosotros hemos terminado la temporada enteros y con los dolores justos. Poco más se puede pedir.

Llega el momento de escalar un poco para nosotros, de volver a sentirnos fuertes, de "apretar" y pasar miedo cuando dejamos el último seguro lejos de los pies y se nos hincha el brazo al mismo tiempo. Volver a nuestro punto de forma es costoso, pero sabemos que no está lejos.

Fer en Poo de Cabrales
Villanueva de la Tercia



Son tiempos de disfrutar de la familia, de los amigos, los colegas de profesión. Comentar como nos ha ido el verano y recordar anécdotas. Dedicarse a la fotografía, a la observación.

Araña en la hora de la merienda

En un hayedo cualquiera

Intercalamos días en los que hacemos alguna vía larga con otros de escalada deportiva. Retomamos viejos proyectos y cómo no, surgen un montón de ellos nuevos. La motivación y la pasión nunca faltan.
Vamos de Quirós a La Hermida, de Teverga a León, buscando sol, roca y seguir disfrutando de la montaña, en cualquiera de sus formas.

Kako disfrutando de la caliza de La Hermida
Nano en un diedro 5 estrellas
Es una buena época también para dedicarse a la formación; tanto de forma profesional impartiendo cursos, como la nuestra propia, reciclándonos y repasando maniobras que de otra manera casi no practicamos.

Pero es inevitable, lo llevamos dentro y no tarda en salir. Caen los primeros copos en las cumbres y, aunque sabemos que aún falta mucho, algo se enciende en nuestro interior. 

Me gusta el alpinismo por encima de todo y esto implica nieve. Bien sea con esquís, con los crampones y los piolets o con todo junto. La montaña invernal tiene algo especial, mágico, que no me deja pensar en otra cosa. La luz, la textura de la nieve, el frío, los sonidos... Todo es diferente y ya está aquí.
Mientras acaba de llegar y asentarse entre nosotros, espero impaciente. 

Os animo a disfrutar de un nuevo invierno. A descubrir otra forma de ver y entender la montaña, de recorrerla. A deslizaros por sus laderas, escalar sus paredes y sus corredores, a cabalgar sus crestas... Simplemente a vivirla.

Descenso en Los Picos

Llegando a la cumbre del Friero


Cumbre de Peña Santa de Enol. Sobran las palabras
Muchas gracias a todos los que habéis compartido conmigo Los Picos, la montaña; sus caminos, sus paredes y sus cumbres. Muchos momentos que espero se vuelvan a repetir. A todos vosotros os dedico estas imágenes. 

Hasta pronto...

  

video






1 de octubre de 2013

LA CANAL DEL PÁJARO NEGRO (La Hora Oscura)

Hace ya días que el otoño se ha instalado en nuestras montañas. Tras un verano inusualmente bueno, sin apenas precipitaciones y con temperaturas moderadas que nos han permitido trabajar y disfrutar de Los Picos como nunca, llegan las primeras señales de que la cosa empieza a cambiar.
Los días se acortan, las primeras borrascas hacen acto de presencia y la chaqueta de fibra se agradece por las noches.
Antes de que el mal tiempo se adueñe de la Cornisa Cantábrica, aprovecho para realizar algún trabajo que estaba pendiente desde principios del verano.
Hablo con Iñaki y le comento que quizá sea la última baza para nuestro proyecto de esta temporada: La Canal del Pájaro Negro.

El 9 de febrero del 2008 hice por primera vez esta vía con Fer. 
Un año antes, el 17 de Marzo de 2007, nuestro querido Pedro Udaondo, autor junto a Ángel Landa de esta atrevida apertura, fallecía en un fatídico accidente en Las Barrastrosas, mientras se aproximaba al Corredor del Marqués.
Fue el mismo Pedro, junto con Jaime Álvarez y Félix Bonales, quienes 16 años después hicieron la primera invernal de la vía, en 1974. Gran ascensión.
Quisimos entonces, tras la muerte de Pedro, hacerle nuestro pequeño homenaje, repitiendo esta gran vía, en invierno por supuesto. 

Si tengo que escoger un lugar y una montaña para estar, escalar o simplemente observar Los Picos, sin duda ese lugar es Vega Huerta, y como no, la montaña sería Peña Santa.


Cara Sur de Peña Santa

Con las ideas claras y la mochila llena, quedo con Iñaki en Ribadesella y desde allí continuamos en mi coche hasta Vegabaños. Durante el camino nos ponemos al día. Han pasado cuatro años desde la primera y única vez que escalamos juntos. Entonces fue la Nani, un día ventoso y nublado en el que esquivamos la tormenta hasta que llegamos al coche. Buenos recuerdos.

Subiendo hacia El Frade atardece y el bosque de Cuesta Fría es un espectáculo. A mitad de la Canal del Perro encendemos la frontal.

Últimas luces sobre en valle de Sajambre.

En algo menos de tres horas llegamos a Vega Huerta. Hay cuatro personas en el refugio así que nos tocará dormir al raso. Cenamos y al saco. 
No pasan ni cinco minutos y siento algo en la cara... Está lloviendo!! Como tiros, metemos todo en las mochilas y salimos corriendo hacia la cueva. Allí seguro que no nos mojamos. Es un lujo dormir aquí, con la Peña Santa justo en frente, protegidos del viento y la lluvia.

Después de un té con galletas, a eso de las 07:30 salimos de la cueva hacia la pared y en poco más de media hora ya estamos en la entrada de la canal. Las luces del amanecer nos sobrecogen. Estos son los momento en los que siempre nos acordamos de Pedro. El lo llamaba "la hora oscura", instantes en los que el sol lucha con las tinieblas para hacerse un hueco en el día. Momentos de incertidumbre, miedos e inquietud.

Primeras luces.
La canal es una pedrera gigante y estrecha con un par de bloques en los que hay que hacer dos mini largos. El resto se supera en cuerda corta sin problemas. 
No se parece en nada a cuando pasamos hace 5 años. Pese a que era un invierno seco, la nieve cubría la canal casi por completo.

Último resalte.
Entrada de la canal.


En poco más de media hora llegamos al final, bajo los dos largos de IV que nos llevarán bajo el característico Pilar.

El sol gana...
Llegada a El Pilar.

Los hago en una sola tirada y cuando llego a la reunión se cumplen mis miedos. El viento es fortísimo y nos acompañará todo el día. En la canal ni nos enterábamos...
Iñaki sube rápido y se sorprende de lo que hemos subido. Estamos a la altura del Nevero Colgao.

Unos A0s para superar los primeros metros del pilar y llego así al pie de La Losa. Buena roca y canalizos en estos largos.

Vistas hacia La Bermeja y Las Pardas.
Roca excelente en La Losa. Abajo Carbanal.






Llegamos al rápel intermedio. Apenas 10 metros para entra de nuevo en la canal. Pensé que en los siguientes largos estaríamos más protegidos del viento pero me equivocaba. Viene de todos lados, de arriba y de abajo, hinchando nuestros pantalones como si fueran globos. 
Esto hace que no disfrutemos del todo, con una constante sensación de inquietud.

El largo de La Chimenea es tan peleón como lo recordaba, más aún llevando mochila. 


Iñaki saliendo de la chimenea
Hace 5 años, con el piano a la espalda.






















Solo nos queda un largo de fisura hasta una terraza inclinada y se habrán acabado las dificultades. El viento sigue castigándonos sin tregua, pero aún así vamos a buen ritmo. Hace 5 años que no pasaba por aquí pero recuerdo todo muy bien. Son todos los largos muy característicos.



Llegando a la terraza inclinada. Ambiente garantizado.

















Tras una fácil canal de roca mediocre y bloques llego a la arista. Vamos a volar! Tendremos que ir con mucho cuidado para que alguna ráfaga no nos de un susto. 


En plena arista, con Los Basares y El Boquete al fondo.

















En esos momentos Fer está cruzando justo por El Boquete hacia Caín. Nos buscamos pero no nos vemos.
Pese a las condiciones duras, adoro llegar a la cumbre a través de esta arista. El ambiente es espectacular.


Macizo Central. 

















El viento no invita a estar mucho en la cumbre, pero aún así la disfrutamos, comemos y bebemos. No se ve a nadie.
Hemos hecho la vía en algo menos de 6 horas. No está nada mal.
Estamos encantados de estar aquí arriba, después de tanto tiempo, compartiendo esta montaña. Este trabajo nos da momentos increíbles, experiencias únicas.


Con Iñaki en la cumbre.
















Bajamos por La Estrecha. 
El nevero de La Forcadona resiste y cada día está más complicado de pasar. Me obliga a tallar unos peldaños y prestar mucha atención. Las rimayas son gigantes.


La Forcadona.  Canal Parda y Los Traviesos al fondo.
















En poco más de dos horas llegamos a la cueva, donde bebemos y comemos lo poco que nos queda mientras observamos la pared.


Cara Sur desde la cueva.

















Hacemos la mochila y nos vamos, con cierta pena por dejar este lugar que nunca invita a marcharse. 
Pero en tiempo apremia. Iñaki tiene que volver a Pamplona y yo a casa. Al día siguiente tenía que dar la vuelta a Peña Santa de Enol, pero esta vez el viento y la lluvia se tomaron la revancha en Vegarredonda. 

Mientras descendemos, disfrutamos de las luces de este nuevo otoño. Otro atardecer espectacular en el bosque de Cuesta Fría. 
Bajamos hablando de futuros proyectos, escaladas, esquí... Montañas.
En Vegabaño echamos la vista atrás y nos despedimos por última vez de esta gran montaña que, seguro, nunca dejará de sorprenderme.


Peña Santa.

















Estoy muy satisfecho de haber guiado esta vía. No muy difícil, pero larga, en una montaña aislada, austera y siempre con compromiso. 
Se que a Pedro le hubiera gustado. En nuestro recuerdo estarás siempre; en cada largo de sus vías, en los canalizos de sus queridos Picos, en cada amanecer, mientras nos enfrentamos a "la hora oscura".





12 de septiembre de 2013

EN BUSCA DEL PLACER

Entre los años 341 y 270 a. C. vivió en la antigua Grecia un filósofo llamado Epicuro de Samos, el cual encabezaba una escuela filosófica que llevaba su nombre. 
Los Epicúreos fueron los máximos representantes de una doctrina basada en la búsqueda del placer y la supresión del dolor y las angustias, como razón de ser en la vida. Esta doctrina era El Hedonismo.
Epicuro afirmó que ningún placer es malo en si mismo, son los medios para llegar a él los que pueden ser el inconveniente, el riesgo o el error.

Miles de años después, a mediados de Julio del 2000, Juan Carlos Guichot "Papila" y Alberto Sepúlveda "Sepu", abren, imagino que acordándose de estos griegos, una ruta interesante y atrevida en la cara noroeste del Picu: Se trata de Hedonista.

Si bien es cierto, esta audaz escalada se ve empañada por la lamentable decisión de sus aperturistas de reventar los buriles de los dos primeros largos de su vecina Sabadell. Un acto difícil de entender, que quizá se deba a la confusión con un intento de apertura de Villar/Suárez del año 86... algo que lo explica, pero para nada lo justifica.


Cara Noroeste en el centro, por donde discurre Hedonista.
















Hace tiempo que Johnny y yo hablamos de la idea de hacer esta vía, un tanto olvidada. Nunca habíamos escalado juntos una vía larga y la verdad es que me apetecía y mucho.
Años atrás, él ya había hecho un intento junto con Rafa (Escandón), bajándose de la R5. Y es que vale más un examen de oposición que cualquier vía del mundo!

Johnny, uno de los mejores conocedores de esta pared y seguramente también de Los Picos, tenía unas buenas fotos, muy precisas, de todo este paño de la pared. El año pasado, abrió con Kiko la última vía del Picu, una línea lógica, dura y vanguardista: El Norte Oculto.

A decir verdad, Hedonista es una vía que me agobiaba un poco. Cuenta con muy pocas repeticiones y alguna historia de miedo que habla de caídas de piedras, roca mediocre y largos expuestos. 

Creo que es justo contar nuestra realidad y devolverla al lugar que le corresponde.

Así, con mucha información y a su vez muy poca, ya que los croquis existentes dejaban bastante que desear, quedamos este verano para tratar de saldar esta cuenta pendiente.

Con un día perfecto en cuanto a meteo y temperatura, empezamos a escalar a eso de las 09:00 de la mañana. Johnny ya había encabezado este primer largo años atrás, así que me lo cedió y acepté, con ciertas dudas a decir verdad.
Se trata del largo más duro, aunque el mejor equipado, con spits de 10mm a una distancia muy prudencial. 
No sin apretar y con frío en los dedos, llego a la reunión. 


Saliendo del primer paso de 6c+

Muro de 6c. Primer largo.

Llegando a la R1.














































La R1 coincide con la primera reunión de Sabadell. Hoy cuenta con dos parabolts con anilla, tras el reequipamiento que el propio Johnny junto con Nori, hicieron hace dos años de esta vía. 

 Desde aquí, Sabadell sale hacia la derecha. Hedonista recorre unos 4 metros en común, para seguir por su izquierda en un bonito largo de 6a de roca magnífica.



Johnny en el L2.
Sabadell pasa por la izq. de ese techo característico.






En un largo más de V, algo roto, llegamos al pequeño circo Noroeste. Tras 30 metros de pedrero nos colocamos bajo el muro central de la vía. 


El quinto largo es aún terreno conocido ya que Johnny todavía se acuerda de algún detalle. Unos 45 metros de 6a con spits bien puestos y algún pitón me dejan en la R5.


Disfrutando de una buena escalada.
Johnny deshaciendo el L5.


Desde aquí llega lo desconocido. Toca jugar un poco a descifrar el recorrido, aunque El Mos trae los deberes hechos de casa y empieza el largo con las ideas claras.
Tras unos metros de IV, se llega a un puente de roca donde el largo tuerce un poco a la izquierda por terreno de V+, para sortear unos metros más arriba un techito característico. Unos metros por encima del mismo se encuentra la reunión. 
La dificultad está lejos de alcanzar el 6b que marca el croquis original.


Muro central.
Johnny bajo el techito del L6.

















Hay que prestar atención a esta reunión. Únicamente tiene un spit, algo que no nos explicamos muy bien y se refuerza malamente con clavos. 

Es cierto que estos largos centrales no tienen la mejor roca del Picu, pero tampoco se trata de ese muro leproso al que nadie quiere arrimarse. Sólo hay que escalar con cuidado y prestar atención a algunos cantos... Terreno de aventura.

El séptimo largo comienza con una travesía a la izquierda, tras la cual, afinando la mirada, se puede ver un puente de roca enorme encima del cual se haya la R7. Nos encontramos bajo una fisura en forma de Y que los aperturistas llamaron Torre Descompuesta.


L7, bajo en gran puente de roca.

Llegando a la R7. El patio se deja notar.
  

"Paso tonto" como se suele decir para empezar el octavo largo. Empiezan a aparecer zonas de esa "rocona", como dice El Mos, a la que nos tiene acostumbrados El Picu.


"Paso Tonto"
Travesía inicial L8.



Johnny supera un bloque algo despegado, 6a+, y por terreno más fácil llega a una reunión bastante incómoda, bajo una fisura desplomada muy evidente.


L8. Desplome amarillo característico detrás. 

Verticalidad asegurada.

Hay que prestar atención al inicio del noveno largo, con una caída fea sobre el compañero que está en la reunión. La R9 cuenta de nuevo con un solo spit, que se refuerza bien con una V o algún fisurero o friend.

Desgraciadamente, a partir de aquí se acaba el reportaje fotográfico, por motivos que explicaré cuando llegue a la decimotercera reunión.

El décimo es el último de los largos difíciles. Un 6b+ bien protegido y con roca excelente. Johnny resuelve sin problemas. Da gusto verle escalar... Un super clase!! Por mi parte, aprieto para encadenar de segundo, notando ya el cansancio en los brazos.

La R10 esta situada justo bajo la "Lastra Colmenar", que forma una chimenea bien visible desde el suelo. Al final de la misma, travesía a la izquierda y unos metros más arriba está la R11.

Duodécimo largo fácil, por terreno más tumbado, que nos acerca a la arista por donde sale la Rabadá/Navarro. Un largo más y llegamos a la R13, penúltima reunión de la Rabadá y lugar donde me encargo de poner la nota negra del día. 
Hace dos o tres largos que me he quedado sin batería en mi cámara y Johnny me deja la suya en alguna reunión para que le saque fotos.
Algo hago mal, no me la cuelgo del cuello, y en una décima de segundo veo como ésta se precipita por el Pilar del Cantábrico.

Una sensación horrible me recorre el cuerpo. No quiero que este último largo acabe por no ver la cara de Johnny. No se ni que decirle...
Esto consigue amargarme el final de vía.

Llegamos a la cumbre y me calmo un poco por dentro. Johnny me hace saber que todo está bien. 

Hay una luz increíble. Los Picos están preciosos y nos tomamos un rato para disfrutar.


Felices en la cumbre. 

Hablamos sobre la vía ahora que ya está terminada. A ambos nos ha gustado mucho. Obviamente no es un viote de roca perfecta a los que nos tiene acostumbrados esta pared, pero sin duda merece una visita.
Una vía quizá para coleccionistas.

Cabría destacar dos detalles importantes: Los grados, salvo dos o tres largos, están un poco sobre cotados, y la longitud de los largos excede la real. A muchos les bajamos medio grado y les restamos hasta 10 metros.

Se trata de una vía de aventura, en la que hay que escalar con cuidado e ir prestando atención al itinerario. 
Johnny lo define a la perfección: Si Hedonista estuviera en Peña Olvidada, sería un rutón, pero aquí... Es el precio que hay que pagar por vivir a la sombra de vías como Soy Un Hombre Nuevo, Murciana o Directísima. 

Al día siguiente, en vez de escalar alguna vía corta, dedicamos parte de la mañana a la ardua e ilusa tarea de buscar la cámara, con la esperanza de dar con lo único de valor: la tarjeta.

Cómo no, encontramos todo menos lo que buscábamos. Todas, absolutamente todas las piezas aparecieron, salvo la maldita tarjeta.


¡99% de la cámara en fascículos!

Un poco decepcionados nos volvemos al refugio. Johnny se baja y yo me quedo ya que mañana tengo unos clientes para escalar la Sur Directa.

Apuntamos todos los datos que fuimos recogiendo para rehacer un croquis como Dios manda. Como siempre, El Mos hizo un trabajo perfecto.


Croquis original. Desnivel.
Nuevo croquis

Le acompaño hasta donde encuentro cobertura para llamar y nos despedimos. Ha sido un enorme placer escalar con él. Algo que, sin duda, espero se vuelva a repetir.

Tras unas llamadas, me giro y quedo embobado mirando la pared y la línea que hemos escalado. Me siento contento y orgulloso de haberla hecho. 
No habrá fotos que pueda mirar de vez en cuando, recordando pasajes, movimientos u otros detalles, pero ya no me importa. Me ha dejado un sabor de boca muy bueno, que seguro difrutaré durante muchísimo tiempo. 

No hay duda de que hemos encontrado el placer, al igual que Epicuro de Samos, gestionando el riesgo y sin cometer errores.